23.4.06

De niños y monstruos


Los últimos bocetos de Rayco que he estado subiendo pertenecen a un cuento infantil en el que hemos trabajado durante este último mes. A algunos os sonará: un niño, una playa, un monstruo marino… Pues sí, he escrito el cuento aprovechando el planteamiento de un cómic llamado Varados que, por razones ya explicadas en un post anterior, abandoné sin haber sido capaz de terminar ni siquiera una primera versión del guión.

Después de escribirlo me ha quedado aún más claro que mi historia no daba ni de lejos para un álbum. Sin embargo, como cuento infantil funciona estupendamente.

Pero no sabéis lo difícil que es contar una historia que ocupa 21 páginas con sólo 3.500 palabras. Al menos para mi, acostumbrado como estoy a escribir cine (donde el “enemigo” del guionista es el mucho más flexible tiempo y no el espacio). Ya me cuesta constreñirme a las limitaciones que impone el cómic, especialmente a la hora de dialogar, pero eso no es nada comparado con lo poco que da de si un formato como el de un cuento infantil. Aún así, he disfrutado mucho escribiéndolo. Ahora, a ver qué pasa con él…

De momento, ahí va un boceto mucho más acabado con el texto incluido, para que os hagáis una idea de cómo puede ser el resultado final.

3 comentarios:

pedrotoro! dijo...

No pinta mal. Es habitual eso de "reconvertir" los formatos de las historias.
Sería muy interesante un post explicando las diferencias de escribir una historia para los distintos medios (comic, cine...)
=)

David Muñoz dijo...

Pues no es mala idea.

A veces me dan ganas de incluir algo más de contenido “teórico” en el blog, pero si ya me pasa que tal y como es ahora a veces no tengo tiempo para actualizarlo, no quiero ni pensar en lo que significaría intentar escribir algo con un poco más de enjundia cada dos o tres días. De todas maneras estoy pensando en ello, intentando encontrar una fórmula que me permita hacerlo sin perder horas de sueño.

jmm dijo...

Si yo de pequeño hubiera leído este cuento con esta ilustración, seguro que sería uno de esos recuerdos de infancia que te acompañan de por vida.