9.7.06

HABLANDO CON GUIONISTAS (2)

Ya habéis visto cómo se llama este blog. Y más de una vez me he preguntado: ¿cómo llevan otros guionistas que sólo se haga uno de cada cinco o seis guiones de los que escriben, que tantas y tantas horas de trabajo al final sean para nada? Al primero que se lo he preguntado es a Helio Mira, guionista de la película dirigida por Jordi Mollá No somos nadie y de un buen número de proyectos que todavía no se han rodado. Entre ellos, la adaptación al cine de los cómics de Sergio Bleda Inés y El baile del Vampiro y una de las siguientes películas del director Norberto López (Nos Miran). También ha escrito historietas en Sword, artículos sobre cine y cómic en revistas como Dolmen, ha impartido clases de guión y ha dirigido varios cortometrajes.

DM: ¿Cuál fue el primer guión escrito por ti por el que te pagaron? Y cuál fue el primero que se rodó?

HM: El primer guión por el que me pagaron y el primero que se rodó fueron el mismo. El título de la película fue No Somos Nadie y la dirigió Jordi Mollá, aunque el título del guión en las diferentes versiones venía siendo Dios está en el aire... ¡¡¡Y yo me enteré del cambio leyendo el Fotogramas!!! Creo que para el mercado internacional sí que se respetó el God is on the air. Por cierto, no sólo ha sido el primer guión que me han rodado, sino que hasta la fecha también ha sido el último. Si bien la tendencia parece a punto de cambiar. Por suerte, no ha sido el único que he cobrado.

DM: ¿En qué año se estrenó la película? ¿Cuántos guiones de largometraje has escrito desde entonces?

HM: La peli se estrenó en mayo del 2002, e inauguró el Festival de cine español de Málaga de aquel año. Asistí a aquella gala y en general dicho episodio supone un bonito recuerdo. Desde entonces he escrito 3 guiones de largometraje más (2 bajo contrato). Si añadiéramos sinopsis, escaletas, o alguna serie de TV que otra, el número de historias en que he trabajado durante todo este tiempo crecería exponencialmente, tanto como que seguramente sería incapaz de recordarlo todo ahora mismo.

DM: ¿No puedes decirme un número aproximado? Yo creo que llevo unos treinta y tantos proyectos más o menos. Y me han contratado para escribir guiones unas 15 veces, o incluso alguna más, me parece. Tendría que comprobarlo. Sin embargo, sólo tengo tres largometrajes rodados y una película para televisión.

HM:
Vale, espera que voy a asomarme al disco duro y enseguida vuelvo...

Ya estoy otra vez. El balance sería: 19 proyectos de largometraje. De ellos uno se ha estrenado, dos están a punto de rodarse (o eso quiero creer), y uno más está terminado pero de momento en el dique seco. Diez más están en el proceso de tratamiento argumental y los otros 5 son de momento una mera sinopsis. De ellos, 6 son
adaptaciones de cómics, relatos o novelas, y el resto originales. Luego tenemos 4 series de televisión, una con la primera temporada de guiones escrita, aunque nunca producida, las otras en proyecto (existe la “biblia"). De una de esas series heredamos 5 argumentos que ahora son proyectos de TV movies, una de las cuales estoy negociando en estos días. Podríamos añadir también 4 cortometrajes -tres de ellos producidos-, unos poquitos cómics, y un proyecto de programa televisivo que también muevo a día de hoy. No sé si viene a cuento comentar también los artículos para algunas revistas de cómic, un par de relatos en prosa nunca terminados, las clases de guión que imparto y hasta una especie de tentativa como actor. De momento no me he metido a practicar la magia del Caos, pero a este paso todo se andará. De todo ello y contando lo que escribo ahora, contabilizo unos 6 ó 7 contratos como guionista.
Vaya David, que sensación más curiosa me está produciendo este "remember". Llevo encima más guerra de la que creía. Supongo que eso es bueno, ¿no?

DM: Bueno... teniendo en cuenta que mis estadísticas son aún peores que las tuyas... quiero creer que sí, que es bueno.
Yo conseguí vivir casi exclusivamente del cine durante varios años, pero desde luego mis ingresos no tenían nada que ver con los de compañeros que estaban haciendo series de televisión. Y, por otra parte, pasarse el día escribiendo páginas y páginas que no se ruedan tampoco es lo mejor para la cabeza. ¿Crees que la única manera de vivir decentemente del guión es el pluriempleo?


HM: Pues va a ser que sí. Yo en esto también he tenido un proceso parecido al tuyo. Llevo desde que empecé dedicado casi exclusivamente a los guiones de cine. Y de todo hemos tenido, desde épocas en que se me pagó muy bien y me sentí el guionista más afortunado del mundo, hasta otras en que hubo que apretarse el cinturón y pasé más miedo que una puta, con perdón. Supongo que el problema de base está en que aunque el cine español no es probablemente tan malo como lo pintan algunos, de lo que sí adolece es de una ausencia de estructura empresarial y de mercado coherente. Luego es dificilísimo que te proporcione una estabilidad a medio o largo plazo. Puedes tener un éxito de taquilla previo o haber escrito un guión condenadamente bueno con el que lleves en volandas a un productor o a un director, pero al fin y a la postre los motivos que deciden si esa película se hace o no pueden ser ajenos a la propia industria. Me refiero en concreto a las inversiones de las cadenas de televisión, que de un tiempo a esta parte parecen haber cortado el grifo, con lo que cuesta Dios y ayuda levantar cualquier proyecto. Aunque esta es mi experiencia particular y quizá otros guionistas se hayan encontrado con otras eventualidades, para bien o para mal.
Y si, yo también tengo amigos en series de TV de éxito ganando un pequeño pastizal. Hasta hace poco yo les miraba como las vacas al tren, sin terminar de entender muy bien por qué ellos estaban ahí y yo aquí, en la hoguera. De un tiempo a esta parte he cambiado el chip. Llamé a mi agente y le dije: "Corazón, a partir de ahora sólo firmamos películas que veamos que realmente pueden hacerse. Y si no, a la tele a funcionar, que también se me dio estupenda el día que la probé". Y en esas estamos, como tú bien sabes. Y es que lo de escribir y escribir historias para que luego no lleguen a realizarse es criminal para cualquier comunicador, en eso también tengo que darte toda la razón.

DM: ¿Por qué crees que ha costado tanto encontrar la financiación de los guiones de largo que has escrito? En mi caso, ha pesado mucho que en su mayor parte se trataban de proyectos más caros que la media del cine español, películas de género (terror, fantástico... hasta de ciencia ficción) que rondaban e incluso superaban de largo los 6 milllones de euros de presupuesto. Una cantidad que, o eres Guillermo del Toro, o cuesta mucho conseguir. Y por lo que hemos hablado alguna vez me da la impresión de que a ti puede haberte pasado lo mismo. ¿O no ha sido así?

HM: Ha sido exactamente así. Si hoy en día puede haber problemas para financiar una película con un presupuesto que se ajuste a la media del cine nacional... ¿con qué no te puedes encontrar al intentar levantar una que esté por encima de esas posibilidades? Y dejando de lado el hecho de que seguimos sin tener una tradición de cine de género en este país. El propio Álex de la Iglesia tuvo que recular hace varios años cuando todo parecía indicar que su siguiente película iba a ser Fu Manchú...y sin embargo rodó La Comunidad. O sea, que aun teniendo un nombre, puedes en un momento dado no tenerlas todas contigo. Yo he tenido este problema dos veces. Uno de los guiones lo he terminado por mandar a Los Angeles, ya que hay un director de allí interesado. Me consta que en estos días está en las manos de Avi Arad, responsable de Marvel Studios, pero no sé si me comeré algo. El otro sufrió una reescritura a principios de año para adaptarlo a nuestras posibilidades de producción. Quizá se ruede en breve. O quizá no.

DM: ¿Llegaste a pensar en tirar la toalla alguna vez? A lo mejor me equivoco, pero el momento más difícil suele ser cuando más o menos un par de años después de estrenar tu primera película, vas dándote cuenta de que es fácil que, si las cosas viene mal dadas, la primera sea también la última.

HM: Debe ser que soy optimista por naturaleza, pero la verdad es que ni en los momentos más difíciles he llegado a pensar que realmente la primera peli que estrené fuera a ser la última. Además, alterno esos momentos de bajón con otras experiencias más gratificantes, con lo que la cosa se compensa. Nunca he pensado en tirar la toalla porque nunca me he planteado esta profesión como un intento, una competición o una ruleta rusa laboral. Para mi escribir guiones es una extensión de mi persona, lo llevo en la sangre y quien me conoce lo sabe bien, nunca he tenido un interés real en aprender ninguna otra profesión, y jamás he trabajado en otra cosa (bueno, miento, con 15 años estuve de buzoneador y luego unos días recogiendo cebolla en el campo; sigo prefiriendo dedicarme a escribir).
En definitiva, que para mi no hay opción. Esto es lo que hago. Esto es lo que hay. Cuando las cosas vienen de cara me pongo contento, y cuando no lo hacen tampoco me rasgo las vestiduras porque lo considero un gaje más del oficio.

DM: Una última cosa: antes has comentado que tienes agente, cosa bastante inusual para un guionista español. ¿Crees que te es útil, que te ayuda a conseguir más o mejores trabajos?

HM: Claro que me es útil y claro que me ha ayudado a conseguir trabajos, si no, no estaría con ella. Ella es sobre todo una representante de actores y un amor de persona, nos conocimos porque fue profesora mía y se me enfadaba (cariñosamente) porque pasaba bastante de asistir a su clase de "derecho audiovisual". Cuando me lo reprochó le dije que no me interesaba estudiarme todo aquello, pero que ya iría a verla por su despacho el día que necesitara algún tipo de asesoría. Ella debió encontrar lógico el razonamiento, aunque calló y me miró con cara de escepticismo. Su sorpresa vino cuando a los diez días aparecí por allí con mi primer contrato...y así hasta hoy.

DM:¿Dónde la conociste?

HM:
Pues la conocí haciendo un curso de guión en la escuela de cine TAI. Previamente había estudiado una diplomatura de imagen en la Facultad de ciencias de la información en Valencia. Mi ida primigenia era acabar la licenciatura de Comunicación Audiovisual, pero no tardé mucho en darme cuenta de que si quería hacer cine aquel no era ni mucho menos el sitio indicado.
En cuanto a lo inusual del guionista con agente... Bueno, la verdad es que puede que la cosa esté cambiando. La propia María José tiene ahora en su cartera a dos o tres guionistas más por lo menos. A mi me viene bien por que me aburren mortalmente todos los papeleos de orden legal o fiscal y porque me gusta tener a alguien a quien le doy a leer un proyecto y puede saber con certeza cómo está realmente la industria "detrás de los despachos" y, sobre todo, dónde ir a colocar esa historia, o si ese es el momento adecuado, o si... qué se yo. Aunque luego, en última instancia, las decisiones siempre las tomo yo, claro.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo esto es muy...revelador. Pero alguien podría decirme cómo se empieza en esto de los guiones?Cómo se busca un agente?, por ejemplo. O cómo te pones en contacto con una productora para presentar tu proyecto?, cómo se presenta un proyecto?, etc. No es que quiera pisar el trabajo a nadie, pero tengo un par de guiones que me apetecía empezar a mover y no tengo ni idea de por donde empezar.

David Muñoz dijo...

Hola,

Todos estos temas los comentaré en una próxima entrevista con otro guionista. Pero, resumiendo mucho, si eres un guionista que todavía no ha firmado su primer contrato, te recomendaría que mandarás tu guión, acompañado de una carta de presentación, tuya y del proyecto, además de una sinopsis, a las productoras. Eso sí, a productoras que sepas que hacen películas como la tuya y, si es posible, a la atención de la persona que se encargue de leer los proyectos que les llegan. Cosa que suele descubrirse fácilmente con una simple llamada de teléfono. Pese a todos los mitos que hay al respecto, me parecería muy raro que no te trataran con amabilidad y que no te explicaran lo que necesitas saber. También es una buena manera de saber si están interesados en ese momento en leer guiones y de, en caso de que no sea así, ahorrarse un dinero en fotocopias. Y sí, ayuda conocer a alguien en la productora, o presentar el proyecto con por ejemplo un director que ya haya trabajado con ellos. Pero eso sólo quiere decir que te van a prestar más atención y que te van a contestar antes, no garantiza que tu guión tenga más posibilidades de ser vendido.

Hache dijo...

Pues muchas gracias.Es que tal y como os veo(a los guionistas profesionales), así de pesimistas y eso, y por las historias que se comentan por ahí de guiones impagos para siempre...uno anda un poco acojonado.Pero supongo que es cuestión de echarle huevos.

David Muñoz dijo...
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David Muñoz dijo...

Ser guionista, como cualquier otro trabajo, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. A mí de momento las buenas me compensan lo suficiente como para seguir en esto. También es verdad que, como le pasa a Helio, a estas alturas tampoco sabría a qué dedicarme si decidiera abandonar. Y es verdad que nos quejamos mucho, a veces con razón (esos contratos que firmamos de vez en cuando...) y otras no tanto (aunque en ocasiones, depende de con quien se hable, no lo parezca, se puede vivir bien, incluso muy bien, de escribir guiones, especialmente en televisión).

Wednesday dijo...

Resulta un poco abrumador leer sobre tantos proyectos que no llegan a realizarse... Es un poco triste para mi como espectadora que tantos proyectos de género se queden en el disco duro por falta de presupuesto... Pero aun así, en el fondo me animan este tipo de entradas en tu blog, porque aunque hayais trabajado en tantos proyectos que no han visto la luz, y eso sea descorazonador, otros si que salen y supongo que compensa las horas de dejarte las pestañas escribiendo y dandole vueltas a una historia el verla dibujada, o en una pantalla de cine... no?

David Muñoz dijo...

Unas compensan, otras no tanto... de todas maneras una de las razones para no abandonar es que, a lo mejor ingenuamente, siempre piensas que el próximo guión va a ser el bueno, que la próxima película es la que va a acabar siendo cojonuda.