5.9.06

Un veterano

“(...) pero en mis segundos cinco años en Hollywood pasé a trabajar en “desarrollo”. Me encargaba de preparar los pilotos de series nuevas, de hacer guiones de películas y ganaba mucho más dinero que antes, más que en ningún momento de mi vida (...) . Pero era para volverse loco y creo que fue lo que hizo que acabara dejándolo. Me pasaba un año entero desarrollando personajes, argumentos, haciendo retoques, escribiendo guiones y, al final, había cuatro personas que se sentaban en un despacho a ver el resultado y yo no tenía ni voz ni voto. Hay gente a la que no le importa; hay escritores que están encantados con sus cheques de un millón de dólares y los coches de lujo, que trabajan en desarrollo el tiempo que haga falta sin que les importe si llega o no a producirse nada con tal de permanecer sentados encima de su barril de dinero. Me parece estupendo, pero para mí no es suficiente; yo necesito la comunicación, y eso es lo que recibo con Canción de Hielo y Fuego”.

George R.R.Martin

¡Lo malo es que en España no nos llega para los coches de lujo!

La entrevista completa la podéis leer en el número 40 de la revista Gigamesh.

5 comentarios:

El Ratón Caramelón dijo...

En España hay una crisis cultural que da miedo, eso para empezar y para continuar no olvidemos que en este país se paga muy mal normalmente.

Mr. Vermut dijo...

Fenomenal blog. Me gusta pasarme por aquí para bucear un poco entre los entresijos del mundo guionístico. Ademas parece que tenemos gustos similares. Por cierto, me compre el famoso libro de Robert Mckee, ¿que te parece a ti?.
Un saludo y sigue así.

escritopor dijo...

Sí, la verdad es que de este modo el "así no se hizo" es mucho más soportable. Reconforta saber que hay gente que se toma lo de escribir sin ver nada como un deporte olímpico. Saludos y enhorabuena por el blog.

Anónimo dijo...

Está invitado al foro de cortometrajes por excelencia: www.latierraprometida.net

David Muñoz dijo...

El libro de McKee lo he leído, sí, y bueno.. es interesante mientras uno no se tome como dogma lo que cuenta. Más bien es recomendable leerlo con una cierta distancia. Sus recetas magistrales se articulan a partir de prejuicios que él intenta vender como verdades indiscutibles. Eso no quiere decir que no puedan aprenderse cosas leyéndolo, pero no se trata del libro definitivo sobre el guión, que es lo que le gustaría a él. Al fin y al cabo se gana la vida dando seminarios en los que prácticamente se dedica a recitar el libro...