7.3.07

LIBROS



Sí, yo soy de esos que compran más libros de los que pueden leer (de hecho, creo que YA tengo más libros sin leer de los que podría leerme en… ¿diez años?). Una y otra vez me digo que tengo que parar, pero, especialmente en las librerías de segunda mano, pierdo la cabeza y, poseído de un ansioso frenesí consumista, acabo comprando todo lo que me interesa y puedo pagar, incluso cuando sé que existen muy pocas posibilidades de que algún día tenga tiempo para leerlo. La situación empeora si estoy de viaje, porque entonces tengo más excusas para justificar el vicio. Si no compro el libro que estoy hojeando… ¿cuándo voy a hacerlo? ¡Puede que ni siquiera vuelva a pasar por la ciudad de la librería donde lo he encontrado! Disfruto sobre todo “descubriendo” títulos cuya existencia no conocía. Y si además aparecen en un sitio totalmente inesperado, mucho mejor, como me ocurrió hace poco en un viaje a Seattle (fui para asistir a una boda, por si alguno tiene curiosidad). En un pueblo muy pequeño, Port Townsend, encontré una librería magnífica, William James Bookseller, repleta de libros descatalogados o muy difíciles de encontrar, y además por precios que casi nunca pasaban de los 10 dólares. Uno de los que compré fue South of the Northeast Kingdom, de David Mamet (4,95, perteneció a un tal Wilson -lo sé porque escribió su nombre en la primera hoja-, y se editó en 2002). Nunca he sido muy fan de Mamet (The Edge es la única película que me apasiona escrita por él, aunque es considerada -injustamente me parece-, un Mamet muy menor), pero, quizá por lo poco que tiene que ver conmigo, me intriga mucho su forma de pensar, su, desde un punto de vista europeo, extraña combinación de puntos de vista que uno asociaría normalmente con un tipo más bien de derechas, republicano, con otros más propios de un demócrata simpatizante del ala más izquierdosa del partido. Mamet caza, colecciona armas, adora disparar con ellas, está fascinado por lo castrense y vive apasionadamente todos los clichés del escritor "viril" a lo Hemingway que tanto gusta a los norteamericanos, pero al mismo tiempo se muestra muy crítico con la política exterior de George Bush y apoya el matrimonio entre homosexuales.
Pero volvamos al libro. Más que un libro es un librito (tiene unas 150 páginas, yo lo he leído en un par de días de viajes en metro y autobús) y fue un encargo de la Nacional Geographic Society. De lo que se trataba era de hablar de Vermont, el estado en el que vive Mamet. En realidad al final de Vermont se dice más bien poco y el encargo acaba convirtiéndose en una excusa para, a través de una serie de brevísimos ensayos, hablar de política, reflexionar sobre su trayectoria vital y explicar su forma de pensar, qué es lo que le gusta y lo que no de si mismo y de los que le rodean. De ahí que acabe dando más pistas sobre sus historias que muchos otros textos suyos en los que las aborda directamente.
Además, el texto está ilustrado con fotos tomadas por el propio Mamet, que dejan una cosas bien clara: En Vermont hace mucho, pero que mucho frío.
Ahora que lo pienso, acabo de encontrar otra excusa para seguir acumulando libros: hablar de ellos en este blog. Aunque no tenga tiempo para leerlos, si los menciono aquí al menos habrán tenido una utilidad…
No hay nada como engañarse a uno mismo.
Ah, en las páginas que he escaneado, Mamet cuenta, entre otras cosas, que compró una pistola para su hijo "ocho o diez años antes de que fuera concebido".
No me digáis que no es un tipo raro...
ACTUALIZACIÓN: El "Pianista" ha dejado un comentario explicando que el libro está editado en España con el título Al sur del Edén.

7 comentarios:

jmm dijo...

Vuelves a romper una de las normas no escritas que te impusiste al empezar con esto, ¿no? Calculo que cuando uno es como nosotros, y una parte tan importante de su vida es consumir lo que hacen los demás, y encima por gusto, es difícil no acabar hablando de ello.

Lo que no acabaré de entender nunca, creo, es esa pasión por THE EDGE. Tendré que verla más veces, porque a mí me pareció tan plana y tan poca cosa que está claro que no hemos visto la misma película.

Mientras tanto, tú a cambio puedes ver –si no lo has hecho ya– su SPARTAN: tres cuartos de peliculón, y un final decepcionante, no por trillado o previsible, que también, sino por "falta de chicha".

David Muñoz dijo...

Ya, a veces claro que me apetece hablar de libros, películas, etc., pero escribir un comentario sobre algo que he visto o leído me lleva mucho más tiempo que escribir una entrada normal, y precisamente de tiempo es de lo que no dispongo ahora mismo. Así que trato de hacerlo lo menos posible. De momento, intentaré comentar de vez en cuando algún libro y ya está. Y siempre relacionados, aunque sea de forma algo oblicua, como en este caso, con el guión.

Spartan la vi en el cine cuando se estrenó (¡con ese título como no la voy a ir a ver!), y me pareció regulera, una especie de película de Steven Seagal para “gafapasta” como yo. Pero por eso, también fascinante. ¡Mítica la escena inicial con los Navy Seals! Recuerdo que en general la gente salía de la proyección bastante mosqueada, pero yo la disfruté. Eso sí, le hubieran hecho falta unos cuantos millones más de presupuesto para ser la apoteosis del cine viril que pretendía ser, especialmente en las partes de acción.

Anónimo dijo...

Lo de la pipa no es tan raro,es como el tipo del anuncio que le compra un coche a su hijo,pero es un bebé así que tendrá que cuidárselo..Yo le regalaba los cds que me molaban a una novia,la excusa perfecta para comprar los originales que quería..aunque los odiaba,cuando me votó no me dejó ni uno...supongo que ahora serán posavasos,jaja

Pianista dijo...

"Al Sur del Edén", se llamó en castellano. Muy bonito. Aquí lo editó RBA.

David Muñoz dijo...

Pues no tenía ni idea de que se hubiera editado aquí. ¡Otra razón para comprar libros! Si te descuidas, en un par de meses desaparecen de las librerías y como no se salden no los vuelves a ver.

Miss Julie dijo...

Comparto contigo lo de las librerías de viejo pero esa de Port Townsend no la ví y me da mucha rabia porque quién sabe si volveré por allí en algún momento de mi vida.

Por cierto Port Towsend y Port Gamble para mí son los lugares que siempre he imaginado para retirarte a escribir. Muy cinematográfico.

Pianista dijo...

Acabo de ver "The Edge", que no la conocía, y la he disfrutado como un niño.

¿Mamet menor? ¡Eso será "Los Intocables"!

Gracias por el dato.