10.4.07

Una entrevista muy interesante con...

...el guionista y director Brian Helgeland, acerca de la nueva versión que va a salir a la venta en DVD de una de mis películas preferidas: Payback. El interés reside en que Helgeland habla con una sinceridad poco habitual sobre hasta qué punto o no son responsables los guionistas y los directores de las películas que se estrenan firmadas con sus nombres. Por poner un ejemplo reciente, cuando el director alemán Oliver Hirschbiegel dio por terminada su versión del remake de La invasión de los ladrones de cuerpos, el estudio le encargó al director de V de Vendetta que rodara de nuevo el 60% del metraje, convirtiendo lo que era un thriller en una película de acción. El tema de la autoría es bastante complejo. Por Ej. en los créditos de las películas norteamericanas suelen aparecer los nombres de guionistas cuya versión no es la que se ha rodado, sino una de las muchas que se han encargado (y descartado) durante el proceso de desarrollo del guión. El primer Ej. que me viene a la cabeza ahora mismo es la película de Clint Eastwood Banderas de nuestros padres, cuyo guión de rodaje fue escrito por Paul Haggis en solitario a pesar de que lo firma también William Broyles Jr. Otras veces, algunos de los supuestos productores ejecutivos de la película no han desempeñado ese trabajo, sino que son guionistas a los que se les ha concedido ese crédito para que no aparezcan más nombres de la cuenta en pantalla tras el “written by”.
De todas maneras, en general, lo normal es firmar el guión o la dirección aún sabiendo que aquello poco tiene que ver con lo que tenías en mente cuando aceptaste participar en el proyecto. Como dice Helgeland, renunciar a un crédito puede tener consecuencias negativas para tu carrera (te da imagen de guionista problemático, que no sabe trabajar “en equipo”) y suele salir más a cuenta tragar que ponerse farruco. Aún así, a veces no queda otra. Recientemente, yo he decidido renunciar a mi crédito como guionista de un largometraje que se estrenará próximamente, optando por quedarme únicamente con el de autor de la historia original. Pero de eso ya hablaré en una entrada futura.

3 comentarios:

Salomon dijo...

¡Que vida esta! ¿No?

En el mundo en el que yo me muevo, la tecnologia, unos cuantos tenemos las ideas, hacemos el trabajo sucio y nos dejamos la piel sobre el teclado (cuando lo hay), para que al final sean los que disfrutan de despacho propio y coche de empresa los que se apunten las medallas, solo por ser el pico de la piramide que pario la obra. Pero hay que tragar, porque "para eso" cobras.

Mi unica oportunidad es tener la suerte de cruzar algunas palabras con algun pollo de los que maneja el cotarro para que vea algun atisbo de brillantez en el pardillo que cree tener delante, y le brinde la oportunidad de subir algun que otro escalon, cuando deberia bastar con ver el trabajo realizado y entender que es justo esa persona la que tiene el talento.

En mi mundo los creditos no sirven, porque tu nombre normalmente se diluye dentro del concepto de equipo, y es complicado discernir que parte del trabajo global es la piedra angular del sistema, y que parte es solo cemento.

Y aunque muchos pensaran que el cemento es tambien importante, lo cual es cierto, coincidiran conmigo en que las cosas se pueden hacer de muchas formas diferentes, y no todas las piezas son igual de importantes. No es lo mismo un leon del congreso de los diputados, que "El rapto de la proserpina" de Bernini.

Con esto lo que quiero decir es que, lamentablemente para algunos, el prestigio de autor es lo unico que al final le queda de la obra realizada, pero para otros muchos, ni eso siquiera... ¿O acaso alguien se acuerda del nombre de, por ejemplo, alguno de los negros de Ana Rosa Quintana?

Se que el tema del post no es exactamente este, pero en el fondo no deja de ser un tema parecido: Yo me lo guiso, otro se lo come.

El mundo de la creatividad es siempre voraz, pero cuando se mezcla con el mundo empresarial, comercial y social es entonces, ademas de eso, cruel e injusto.

Como siempre, pido disculpas por la falta (inevitable desde aqui) de acentos.

Miss Julie dijo...

¡Ole tus narices! Lo digo por lo de renunciar a los créditos. Yo quise hacerlo con un documental pero no me hicieron ni caso y ahora ese bodrio pasea por ahí con mi firma como guionista. ¡Terrible!

other dijo...

El tema de la autoria no es nada complejo, la teoria de los autores la concretaron unos criticos que se dieron cuenta de que en las peliculas de algunos directores comerciales habia una continuidad atribuible a su trabajo. Se hizo para reivindicar el trabajo de gente que nunca penso que estaba siendo "autor" de nada. Luego se pervirtio y se utilizo por gente que ha perdido completamente el sentido comun (generalmente diretores y guionistas) para reivindicar un tratamiento especial a su aportacion al trabajo colectivo y una categoria especial para si mismos.
El artista no es mas que un payaso dedicado a entretener a su publico. La idea del AUTOR viene de un concepto romantico y absurdo (y bastante religioso, en el peor sentid de la palabra) de la creacion artistica. Miguel Angel, Leonardo, Goya o Velazquez no pensaban que eran autores de nada. Les procupaban cosas normales (no pasar hambre, tener clientes, encontrar los pigmentos que necesitaban) y satisfacer a la demanda de su epoca.
EN este pais hay productores, actores y directores de fotografia que son mas autores que los guionistas y directores de las obras en las que participan.
Un poco de humildad y sentido comun...