12.1.08

Mi gato Bilbo



El 28/07/2004, mi amigo (y coguionista) Antonio Trashorras, escribió en su blog “Un toque de azufre”:

“¡David ha adoptado un gato! Se lo encontró maltrecho en los soportales de su urbanización y decidió llevárselo a casa. El animal está viejito pero sano y parece muy civilizado. Debió perderse o haber sido abandonado ya que se mueve por el apartamento como quien ha vivido siempre en plan casero. David le ha puesto Bilbo, en un arrebato de lucidez freak. Da ternura, ¿eh?
De momento el ancianito no me da apenas alergia cuando lo tengo cerca. Menos mal…”

Bilbo murió ayer en el Hospital Clínico Veterinario de la Universidad Complutense de Madrid, donde, tras ser ingresado hace solo tres días, se le diagnosticó un linfoma incurable.

Mi pareja y yo encontramos a Bilbo en el patio de mi casa. Dado que tenía varios dientes rotos, sospechamos que pudo haberse caído de algún balcón, y que luego debió vagar por ahí, perdido, hasta que acabó decidiendo pasar las noches en una de las macetas de nuestro patio. Como le llamabas y venía, y se dejaba acariciar, rápidamente nos dimos cuenta de que era un gato casero y no un gato callejero.
Le llamamos Bilbo, porque, al igual que el hobbit vejete de El señor de los anillos, cuando llegó a nuestro patio ya había vivido todas las aventuras que tenía que vivir (nada menos que escaparse de casa y vivir solo durante vete a saber cuánto tiempo), estaba mayor y algo tocado de salud (con problemas de hígado y de riñón, de los que pronto se recuperó casi totalmente) y lo que le hacía falta era que le cuidaran, descansar y pegarse la buena vida hasta que le llegara su hora.

En realidad, cuando cogí a Bilbo en mi patio, no fue para quedármelo, sino para devolvérselo a sus dueños. Pensé que lo mismo tenía bajo la piel un chip con sus datos, pero, como cuando le llevé a la clínica veterinaria que tengo enfrente de casa para comprobarlo, resultó que no era así, yo, que nunca quise tener animales, no pude dejarlo abandonado otra vez y decidí subirlo a casa.

Y ha sido una decisión de la que no me he arrepentido en ningún momento. Ni siquiera cuando se ponía a dar golpes en las puertas de los armarios a las cinco de la mañana para que nos despertáramos.
Ni siquiera ahora.

Los gatos y los perros son “máquinas de querer”, fuentes continuas de afecto que a cambio piden muy poco: comida, agua y algunas caricias. Yo ahora creo sinceramente, que la vida es mejor con ellos (¡quién me lo iba a decir a mí!). Especialmente cuando las cosas van mal, algo tan tonto como tener sentado en el regazo a una bola de pelo ronroneante, puede ayudarte a verlo todo con algo más de optimismo.

Pero no es eso de lo que quería hablar.
Porque supongo que todo aquel que haya tenido una mascota puede hacerse una idea de cómo me siento en estos momentos. Además, siempre he sido muy pudoroso para hablar de mis sentimientos. Y más en un espacio público como este.
No, de lo que quería hablar es de otra cosa.
No sólo escribo desde la tristeza, sino desde el cabreo.
Bilbo comenzó a enfermar hace siete meses, en Junio. Vomitaba prácticamente todos los días.
En seguida, le llevé a ver a su veterinaria. Como nada de lo que me decía que hiciera parecía funcionar, le llevé también a ver a otros veterinarios (alguno, especializado en gatos) para tener una segunda opinión, pero tampoco supieron explicarme qué le pasaba. “Se habrá tragado algo”, “será el hígado”, “es que está mayor..”, me decían. Increíblemente, ni a uno sólo de ellos se le pasó por la cabeza que la continua pérdida de peso (desde hace un par de meses, más del 50% de su peso total) y los vómitos que no paraban tuvieran que ver con un proceso tumoral.
Lo peor es que de todas maneras, aunque hubieran sospechado algo, la mayor parte ni siquiera disponían del equipo necesario para realizar un diagnóstico correcto.
Por supuesto, con esto no quiero decir que en general los veterinarios sean unos incompetentes. Estoy convencido de que tiene que haber de todo. Pero de lo que sí estoy ahora seguro es que por una u otra razón muy pocos de ellos están preparados para tratar problemas médicos de cierta complejidad o de difícil diagnóstico.
Por fin, hace una semana, una veterinaria muy joven, que estaba sustituyendo durante las vacaciones de Navidad a la que trataba normalmente a Bilbo, fue la que dio la voz de alarma y quien me dijo que tenía que llevarlo inmediatamente al Hospital Clínico Veterinario, dónde sí que podían realizar las pruebas necesarias para averiguar exactamente lo que estaba ocurriendo.
Pero fue demasiado tarde.
Y sí, Bilbo era mayor (aunque nunca llegamos a saber realmente su edad, once años, quizá doce o trece), pero son muchos los gatos que hoy en día llegan a vivir hasta los quince años, incluso más. Con un tratamiento correcto aplicado en el momento adecuado, esto no tenía porque haber ocurrido.
Así que, si vivís en Madrid y vuestra mascota enferma sin que ninguno de los tratamientos que le aplica su veterinario lleguen a funcionar, os recomiendo que os vayáis corriendo al Hospital Clínico Veterinario de la Universidad Complutense de Madrid, donde además de recibir un buen trato, trabaja gente que sabe realmente de lo que habla y que además dispone del equipamiento necesario como para asegurarse de si están tomando o no la decisión correcta. No resulta barato (tampoco lo son las clínicas), y a lo mejor el primer día, como me ocurrió a mí, tenéis que esperar dos o tres horas hasta que os atiendan, pero si de verdad os importa vuestra mascota, merece la pena darse un paseo hasta la Ciudad Universitaria.

Termino con unas páginas de Jiro Taniguchi, de la historieta Tener un perro, incluída en el álbum Tierra de Sueños. Probablemente el mejor trabajo de ficción que he leído sobre lo que significa tener una mascota, quererla y perderla:



13 comentarios:

Dani Serrano dijo...

Te acompaño en el sentimiento :( Yo tengo 4 gatos en casa porque mi novia cría gatos persas y exóticos y he pasado de ser un anti-gatos a no poder pasar un día sin ellos... Ánimos!!

barraguion dijo...

Hola David, paso mucho por tu blog porque me encanta leer tus opiniones sobre nuestro oficio. No me he animado a escribir antes, más por timidez y falta de tiempo que por pereza. Soy guionista y profe de la escac, y yo, como tú, también he perdido a mi gatita estas navidades. Curiosa coincidencia, ella no era un regordete hobbit, sino una espigada y blanca elfa, por eso la llamamos Arwen. Comprenderás porque me he sentido motivado e implicado emocionalmente con tu post, por más de una razón. Te acompaño en el sentimiento, un fuerte abrazo!

Pardo

pistolas dijo...

Una putada, la verdad. Uno se acostumbra a la compañía, y es jodido cuando ésta desaparece. Te acompaño en el sentimiento.

Un abrazo.

anton181167@yahoo.es dijo...

Una putada, la verdad. Es jodido perder a algo o alguien que te hace compañía. Te acompaño en el sentimiento.

Un abrazo.

Miss Julie dijo...

Turulata me quedo, no por el asunto de Bilbo q.e.p.d. gracias a vosotros y vuestro afecto, si no por la ternura y el punto que le has dado al post. Te conozco poco y es cierto que siempre dices que eres tímido y reservado -por eso tb te conozco poco- pero precisamente por ello valoro tanto que hayas compartido con nosotros esa parte de tí, qué lógicamente desconocía. Hasta el momento siempre me has parecido un tipo interesante, ahora creo además que eres un ser entrañable y eso si que no se aprende en ningún lado. Se es o no se es. ¡Qué suerte tuvo Bilbo para terminar sus días junto a personas como vosotros!


(¿Te gusta eso de turulata? es un poco antiguo pero con una carga semántica relacionada con la onomatopeya)

E. Martin dijo...

Mi niña se me murió en navidades. Fue muy rápido, todo pasó en apenas tres días, pero también sufrió muchísimo.

Es muy importante tener localizado un veterinario que sea realmente bueno con el animal que tienes (los hay buenos con perros que no lo son con gatos) y la putada es que para descubrirlo tienes que arriesgar la salud de tu mascota.

Esquizofrénico dijo...

Como amante de los gatos comparto muchas de las cosas de las que hablas (por no decir todas). Y también adoptamos un gata. Fue hace también unos años. Si mi memoria no me falla fue hace ya 5 años. Y sigue con nosotros. Dicen, mis amigos, que está muy bien educada, y mi chica añade que es cariñosa y que está "enamorada" de mí (intuyo un atisbo de celos en el comentario, pero creo que es cierto).
Es esta: http://diariodeunesquizofrenico.blogspot.com/2006/08/esta-cosa-que-aparece-aqu-es-una-gata.html

mesmer dijo...

Hola, yo he llegado aquí de casualidad, tb tengo gatos y los quiero un montón. Es una tristeza muy grande cuando pasan cosas así, por la injusticia que es que no sepan tratarlo y hagan perder un tiempo vital.
Ahora ya no se puede hacer nada, pero hay muchísimos gatos en los refugios que necesitan ayuda, y como tenías idea de tener gato unos años más, ir a un refugio a por uno sería una opción y en madrid hay muchísimos.

David Muñoz dijo...

Mesmer: por supuesto, si vuelvo a tener un gato (y creo que lo tendré), será adoptado. Es cierto que hay muchos, demasiados, en los refugios esperando que alguien se los lleve a casa.
Y a los demás, muchas gracias por vuestros mensajes, de verdad.

Anónimo dijo...

Hola David, primero decirte que siento lo de NST pero bien es cierto que el reto de hacer un mejor programa debe ser el dia a dia vuestro. Y respecto a Bilbo, bueno, no hay nada que decir, simplemente animo!

Mi pareja tiene una gata y va a hacer ya 5 anyos. Habiamos esperado a que ella pudiera cuidar bien de la gata para buscarle un novio que le diera gatitos.

Despues de dos anyos sin tener tiempo cuando por fin pudimos y despues de un intento fallido la gata ha abortado y resulta que es muy posible que no pueda tener nunca hijos, por problemas en el utero.

Son tantos anyos pensando en como iba a cuidar de bien a sus gatitos, pensando que el pequenyo de la camada iba a ser para mi.. Tenia nombre desde hace 3 anyos el feto, se iba a llamar Muerte.

Comento esto porque el dia que la gata muera a mi pareja le va a casi un infarto y yo llorare mucho.

Yo tambien recomiendo que la gente antes de andar llenando el mundo de gatitos y gatitas se piense el hacerlo varias veces, hay que tener un compromiso fuerte para buscarles un buen hogar con personas responsables a los cachorros, y sino es mejor no hacerlo.

Tambien yo recogi una gatita en la calle, tenia dos mesecinos y era una bolita preciosa y asustada. Se la regale a mi hermano y esta casi enamorado de su gata, hasta le ha puesto su nombre al blog.

Y la razon por la que yo no he tenido nunca animales era por mi madre, que los odia.

Ahora nada mas entrar en casa antes de saludarme va a ver que hace la gata cuando pasa una temporada con nosotros.


Los gatos y los perros solo dan amor y piden comida y mimos.

ronyblue dijo...

Guau, David, que duro es perder a un amigo, porque es lo que son, hace casi año y medio que se fue mi perra Laika, y me siento mas sola que nunca sin ella, siempre he tenido perros, ahora no tengo ninguno, pero es que ella era muy especial. Gracias por compartir esto. Bss

kiara dijo...

hola, estoy algo triste por que hace dos dias se extravio mi gato,
aunque ya no ha regresado no pierdo las esperanzas de que vuelva, todavia no cumple el año de vida, lo saque a pasear un dia y era de tarde, creo que algo lo asusto, y de pronto salto de mis brazos y hasta el dia de hoy no a regresado, espero que TM, asi se llama donde quieera que se encuentre este bien y la familia que lo enciuentre , lo quiera adoptar...es lo unico que me consuela, .......un saludo

Anónimo dijo...

http://portal.ucm.es/web/hcvc
cierre del Hospital Clínico Veterinario