3.2.08

Otro cine.


El California. La foto es de Juan Cavestany.

3 comentarios:

Áncora dijo...

Hola!
He caído aquí de casualidad, como suele ocurrir en casi todos los blogs.
Le había dejado a Dani Mateo un post después de verle en directo monologueando en mi ciudad,(con la medio intuición - medio certeza de que no me va a leer), cuando miré sus links y vi éste.
Me ha dado una congoja horrorosa ver 0 comentarios, (quizá sea mi terror a encontrármelos cuando mando un mensaje embotellado al ciberespacio y no recibo respuesta) sobre todo en esta iniciativa de las fotos de cines.
No es que deje un comentario en plan Teresa de Calcuta, por hacer caridad, es que de veras me ha conmovido ver esas fachadas.
Yo echo de menos increiblemente muchos de mi ciudad, sobre todo el que, a pesar de las plataformas y manifestaciones, hoy da cobijo a Corporación Dermoestética...
En fin, esto más que un post parece un testamento...
Un placer leerte

juliacgs dijo...

La cosa ya se nota (y mucho) hasta en los cines del centro. Hoy he querido ir al cine por el centro de Madrid y he comprobado con horror que la mayoría de las grandes salas (de las pequeñas ni hablemos) ya están en la periferia y que muchos cines míticos de la Gran Vía y aledaños se han esfumado y parece como si jamás hubieran existido...

Alguien tendría que parar esto. No es justo que haya tantas tiendas de ropa repetidas en una misma acera varias veces y supermercados de baja estofa y los cines sean como dinosaurios en peligro de extinción. No quiero vivir en una ciudad que parezca americana y cada vez que quiera ir al cine me tenga que recorrer un puñado de kilómetros en coche.

J dijo...

Es una verdadera pena que se carguen con tanta facilidad los cines del centro de las ciudades. La cantidad de recuerdos de infancia y juventud míos y de mucha gente que se van quedar encerrados en esos cines y que serán escondidos bajos paredes de alguna tienda de ropa o de pisos de oficinas. Nosotros tenemos parte de culpa por acudiar en masa a los nuevos cines que abren en los centros comerciales pero también son culpables los que permiten que cierren borrando de un plumazo el tìpico cine de centro, ese al que ibas a ver y disfrutar de una película y no como ahora que meto a los chiquillos en el cine mientras yo compro. Una pena.