29.4.08

Así es

“Yo lo que digo es una cosa: un espectador español ve una película americana y si le gusta dice, como es natural, que le ha gustado. Si por el contrario no le ha gustado, pero no lo sabe –cosa que ocurre a buena parte del público-, no dice nada. Y si se da cuenta de que no le ha gustado, dice lo que debe decir, “esta película es mala”. Pero si un espectador ha entrado a ver una película española –lo cual es ya casi un milagro- y no le gusta, en vez de decir “que mala es esta película”, dice “qué malo es el cine español”. Ésa es la terrible diferencia”.

José Luis Borau, en El País Semanal de este domingo pasado.

12 comentarios:

pere koniec dijo...

Que bueno Borau!
Nos despreciamos a nosotros mismos...

José Ignacio dijo...

Totalmente cierto.

Hay otro comentario, muy típico, que también hace mucho daño al cine español. Cuando al espectador le gusta una película española dice:
esta muy bien, no parece española.

¿Por qué nos pasa esto?

Solo somos nacionalistas para defender nuestro pueblo o nuestro barrio.
Cuando hay que defender algo colectivo, nadie da un paso al frente.

Verónica G. Lagos dijo...

Qué razón tiene.

Versi dijo...

Completamente de acuerdo, el problema del cine español es la opinión pública, demasiados estigmas impiden ser objetivo.

TioVania dijo...

"Si por el contrario no le ha gustado, pero no lo sabe –cosa que ocurre a buena parte del público-, no dice nada."

Fíjense lo que está diciendo, por Dios. Dice que la mayoría de ustedes son tan estúpidos que las películas americanas no les gustan, pero ustedes NO SE DAN CUENTA.

pere koniec dijo...

"Si por el contrario no le ha gustado, pero no lo sabe –cosa que ocurre a buena parte del público-, no dice nada"

-Sí, pecadillo de Borau con cierto rencor hacia al espectador que se lo traga todo...es cineasta, es humano, y el rencor hace decirle eso...

"Y si se da cuenta de que no le ha gustado, dice lo que debe decir, “esta película es mala”

-Pero no decimos: vaya mierda de cine americano...

Prisamata dijo...

Pero, ojo, y hablo desde el gremio, muchas veces nosotros somos los primeros en caer en esa trampa y hablar de "cine español" cuando realmente nos estamos refiriendo a cierto tipo de cine, o a cierto tipo de gente que lo hace.

Por ejemplo: http://pacoplaza.blogspot.com/2008/01/reflexiones-sobre-el-cine-espaol.html

Prisamata dijo...

Por cierto, y ya que desde varios lugares se está hablando de la tendencia transnacional del cine moderno, tal vez debamos abandonar la lucha de defender "el cine español" y empezar a pensar en que hacemos "cine europeo", de la misma manera que en USA hacen "cine américano" y en Honk Kong, Japón, China y Corea hacen "cine oriental".

Toni Durán dijo...

Sólo nos queda la opción Berlanga pasada por el turmix belicoso: Que nos invada Francia, y por supuesto, nosotros, rendirnos a la primera bombita, jeje. Un saludo.

Cago en tó dijo...

No voy a contradecir a Borau. ¡Válgame Dios! De todas formas, además de aplaudir, quizás habría que hacer alguna reflexión.

¿Podría decirse que el cine español tiene poca variedad? ¿Se parecen demasiado todas las películas españolas? Fuera de genios consagrados como Almodóvar, o Amenábar, calificativos como "costumbrista", "intimista" o "retrato de la realidad..." ¿no son aplicables a demasiadas películas españolas?

David Muñoz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
David Muñoz dijo...

Esos calificativos también podrían aplicarse a la mayor parte de las películas norteamericanas… y en todo caso, a veces son precisamente las películas más costumbristas, especialmente si son comedias, (como “Fuera de carta”) las que mejor funcionan. Luego, aunque obviamente la producción de cine español está muy condicionada por los presupuestos que se manejan (vamos, que ni aunque quisiéramos podríamos hacer “Iron Man” o “American Gangster”) , me da la impresión de que pese a todo cada vez puede encontrarse una mayor variedad de películas españolas. Mirando la cartelera de Madrid, ahora mismo puedes ver “8 citas”, “3 Días”, “Fuera de carta”, “Cobardes”, “Elegy”, “Proyecto dos” y “Todos estamos invitados”. O sea, que hay dos thrillers, tres dramas y dos comedias. Y ninguna tiene mucho que ver con la otra. Y pronto, no sé si esta semana o la siguiente, se estrenarán un par de películas de terror. Me parece que hay una serie de ideas muy extendidas sobre el cine español (como que abundan las películas de Guerra Civil, cosa que ojala fuera cierta) que se creen ciertas a base de escucharlas una y otra vez aunque no tengan ninguna base real. Y cuidado, que yo soy el primero en ser muy crítico con el cine español, pero más que con el que se produce (como me ocurre con el de cualquier otro país, lógicamente hay cosas que me gustan y otras que no), con cómo se produce. Es un tema para un texto mucho más largo, pero desgraciadamente la falta de independencia de los productores, que para sacar una película adelante necesitan el dinero de una televisión, impide que esa variedad (que insisto, ya existe) sea aún mayor