28.4.08

Merece la pena


Compré la última novela del novelista y director de cine Óscar Aibar pensando que por lo menos sería divertido leer cómo -con la libertad y la sinceridad que solo te permite el paso de los años- contaba el rodaje de su primera película como director, Atolladero (1995). Pero al leerla me ha sorprendido que además de ser un retrato poco habitual, por lo descarnado, de las miserias del cine español, con el que de vez en cuando es cierto que puedes llegar a reírte bastante (aunque, sobre todo si a lo que estás acostumbrado es a los making ofs estilo publireportaje de los DVD, puede que la tuya sea una risa incrédula, entre fascinada y horrorizada; pero os aseguro que muchas veces las cosas son exactamente así), en la novela haya pasajes tan, tan tristes y tan emotivos, y que contenga en sus últimas páginas algunas de las reflexiones más acertadas que he leído sobre cómo somos y porqué hacemos lo que hacemos quienes nos dedicamos a este tipo de cosas. Ah, en paralelo al relato del rodaje, se cuentan las andanzas de un Aibar de una tierra paralela, director de una sola película, como invitado a un deprimente festival de pueblo. Y eso sí que espero que por el bien del autor sea totalmente inventado...

1 comentario:

ANA PÉREZ dijo...

Ya sé qué regalo hacer para el next cumple de un amigo!! ;-) Asias

Saludos