26.9.08

De una entrevista bastante interesante con...

...Óscar Aibar:

"Entiendo que en los festivales es muy guay hablar mal del cine español. Y yo soy una persona que ha hecho un esfuerzo muy grande por hacer cine que no parezca español, quizás la que más. Pero lo quiero, porque son nuestros técnicos, nuestra industria, es lo que hay, ¿no? Entonces ir de guay y decir: “No, a mí me gusta el cine francés, o el iraní”. Pues no, porque tú haces cine en España; plantas un trípode en Zaragoza, y es cine español. Cuando eres un cortometrajista, o un tío que quiere hacer cine, y tienes tu cámara, tu gente, tu equipo y tal, lo que te encuentras ahí delante es España, no estás en Hollywood. Yo digo siempre que hay un lóbulo en nuestro cerebro que es el Orson Welles, el cine que quieres hacer, las películas que te gustan, el cine americano... Y luego tienes otro lóbulo que es también lo que tienes delante, que es España, Paco Martínez Soria: la realidad. Pienso que el éxito es saber juntar esos dos lóbulos. Yo no he podido hacerlo, es muy difícil. Pero sí, por ejemplo, Santiago (Segura). Santiago ha conectado muy bien Hollywood con Paco Martínez Soria, y también Álex (de la Iglesia), en algún momento, no siempre... Pero yo siempre tengo esa lucha como de electrodos. Tienes que hacerlo para verlo. Te das cuenta de que estás encerrado en España, tienes unos técnicos españoles, y una realidad española delante. No te tienes que meter nunca en el culo, como hacen otros, el cine que te gusta, entonces estás perdido; pero tampoco tienes que hacer sólo esa realidad. Entonces ese capítulo es una pesadilla que tiene el director intentando conectar esas dos partes. Se trata de aprender a conectar los sueños con la realidad".

El resto, aquí.

2 comentarios:

TioVania dijo...

Lo siento, pero a mí me suena a excusa.

Si en este negocio pensásemos en términos de realidad todos seríamos funcionarios.

David Muñoz dijo...

Bueno, Tío Vania, creo que Óscar Aibar habla de una cosa algo distinta de la que me parece que tú has interpretado. Aibar no se caracteriza precisamente por tener una carrera poco atrevida o convencional. Más bien todo lo contrario. Y lo que creo que plantea en esta respuesta de la entrevista es el día a día de cualquier guionista/director/lo que sea: una cosa es lo que tenemos en la cabeza, y otra muy diferente lo que podemos/sabemos hacer teniendo en cuenta nuestras limitaciones personales, pero también las presupuestarias, técnicas, etc. Y sí, también pesa en ese sentido el hecho de ser español, finlandés o francés. Luego, a algunos se les da mejor que a otros encontrar un equilibrio entre lo deseable y lo posible en el que sentirse a gusto, sin perder la ilusión y las ganas de seguir adelante. A mí por Ej., de tanto escribir guiones ambiciosos (o raretes desde el punto de vista de la mayor parte de los productores) que vendo pero que luego no se ruedan por falta de financiación, pues no me ha ido demasiado bien. Al menos en cuanto a número de créditos. Afortunadamente, de vez en cuando he podido hacer algo que me ha animado a continuar trabajando.
Aunque la verdad es que creo que, de haber sabido lo que me esperaba cuando empecé, tampoco habría hecho las cosas de otra manera. Al fin y al cabo he escrito casi siempre lo que me ha apetecido.
A Aibar puede que le haya pasado un poco lo mismo. Podría haber rodado muchas más películas si sus proyectos no hubieran sido tan marcianos para esta industria. Pero aún así, sigue insistiendo, intentando sacar adelante sus historias. Creo que ninguno de los dos hemos sido (ni lo somos todavía), demasiado realistas. Supongo que es algo que tiene que ver con el temperamento de cada cuál y que resulta muy difícil cambiar.