12.8.09

Cambios

Hace tres semanas, el que en principio iba a ser el director de la película que estoy escribiendo para Filmax (de título provisional “Exorcismus”) Luís de la Madrid (“La monja”), decidió abandonar el proyecto. Su sustituto es Manuel Carballo, el director de “El último justo”.
La verdad es que no pensaba hablar de ello en el blog, pero como ya me han llegado un par de comentarios al respecto algo desinformados, me gustaría aclarar que la salida de Luis ha sido bastante tranquila; dado que él y los productores veían de forma muy distinta cómo debía desarrollarse el rodaje de la película, han decidido de mutuo acuerdo no seguir trabajando juntos. Y me parece una decisión inteligente por parte de todos. Convertir el rodaje en un campo de batalla entre producción y dirección, sobre todo en una película de bajo presupuesto como está, donde no puede desperdiciarse un solo minuto en algo que no sea rodar, suele ser una idea desastrosa.
En cuanto al guión, aunque se había dado por terminado hace más o menos un mes, lógicamente la entrada de Manuel ha supuesto una nueva reescritura. Pese a que estas cosas siempre dan un poco de miedo (algunas veces la entrada de un nuevo director puede suponer que de un día para otro el trabajo de todo un año no valga para nada), estoy bastante contento con el resultado. La historia sigue siendo básicamente la misma -si acaso creo que el nuevo “Exorcismus” es una película un poco más terrorífica que la que iba a rodar Luís-, pero las dos semanas de trabajo extras que hemos tenido nos han venido bien para afinar algunos momentos de los que todavía no estábamos de l todo satisfechos y para incluir varias ideas que han surgido a última hora. Además, como ya me pasaba con Luís, creo que Manuel tiene muy claro cómo sacarle partido a la historia.
Tengo la intención de escribir una entrada próximamente hablando sólo de ello, pero lo cierto es que los guionistas de cine somos tan buenos (o tan malos) como los directores con los que trabajamos. Y, cuando participan en el proceso creativo, también como los productores y los jefes de desarrollo. Por Ej. sólo así se explica que los mismos guionistas que han escrito la nueva película de Star Trek sean también los autores del bochornoso guión de la segunda película de Transformers.
Siendo una escritura tan (y nunca mejor dicho) dirigida, a menudo la única versión que podemos considerar “nuestra” es la primera que entregamos. Suele ser tosca e imperfecta, pero todas las decisiones las hemos tomado nosotros. Y esa versión casi nunca es la que se rueda. Que yo sepa, en el cine norteamericano sólo lo hace habitualmente Clint Eastwood (y de todos modos, suele trabajar con guiones desarrollados previamente por productoras) y en alguna ocasión, Tim Burton (eso fue lo que me contó una vez uno de los guionistas de Ed Wood). En el cine español no conozco ni un solo ejemplo. Aunque, cuidado, no quiero decir que el guión sea necesariamente mejor si el director no supervisa las reescrituras. Como decía antes, depende del director. Algunos mejoran el material y otros lo empeoran. Es inevitable que acaben haciendo una cosa u otra. Porque incluso aquellos que no intentan reformular la historia completamente, influyen sobre muchísimos detalles (desde el tono de los diálogos a la ejecución de las escenas o mil y una decisiones menores que al final resultan no serlo tanto) que pueden marcar la diferencia entre una película que funciona y otra que no.
Por lo que sé, el rodaje de “Exorcismos” empieza el 5 de Octubre. Espero poder acercarme un par de días para, además de cotillear, hacer algunas fotos que prometo subir al blog.