27.8.09

El lado oculto de la Luna

"(…) Asumimos que el tío Sam recompensó maravillosamente a los guerreros de un solo combate que se la jugaron de esa manera e hicieron una de las cosas más extraordinarias que cualquiera de nosotros pudiera imaginar. Pero no. En absoluto. Cuando fueron a la Luna, recibieron las mismas dietas que habrían tenido por estar lejos de su base en Bakersfield: ocho dólares al día sin contar con los descuentos (como por Ej. por el alojamiento, ya que el gobierno les proporcionaba la cama en las naves espaciales). (…) El resto del tiempo, los astronautas procedentes del ejército fueron pagados de acuerdo a su rango. La mayoría eran capitanes, y cobraban alrededor de diecisiete mil al año a finales de los 60, lo que no era mucho ni siquiera entonces para una persona de 39 años con su alto nivel de educación y su preparación. Desde entonces algunos han aprendido a comerciar con variados grados de dignidad con su estatus de astronautas de las misiones Apolo, pero existe una cruel jerarquía, de acuerdo a la cual la firma, la presencia o la imagen de alguien que ha caminado sobre la Luna vale muchísimo más que aquella de quienes se quedaron atrás durante las últimas 60 millas. La ironía de todo esto es que a los pilotos del CM (el módulo que se quedaba atrás orbitando alrededor de la Luna) se les asignaba el trabajo debido a su superior experiencia respecto a los pilotos del LM (el módulo que descendía sobre la Luna) que llegaban hasta el final: Deke Slayton tenía como norma que ningún novato podía hacerse cargo del Módulo de Mando, su forma de regreso a la Tierra. Por eso Dick Gordon está aquí, de adorno de los falsos héroes cósmicos, y el miembro junior del equipo del Apolo 12, Alan Bean, que nunca había estado en el espacio antes de ese vuelo, no".

El autor de Moondust, In Search of The Men Who Fell to Earth, antes de conocer a uno de los astronautas del Apolo 12 (la segunda misión del Apolo que llegó a la Luna, en Noviembre de 1969), en una convención de fans de Star Trek en Las Vegas. Voy más o menos por la mitad del libro y de momento me está resultando una lectura apasionante.


Actualización: un amigo me ha mandado un e-mail contándome que el libro, con el título (un tanto desacertado en mi opinión) "Lunáticos", se ha editado en español. Podéis comprobarlo aquí. Gracias, Javier.