25.7.12

Populares





Popularidad: atención.
Atención: socialización.
Socialización: el fin de la motivación.
Es un hecho: la popularidad acaba con la creatividad y el empuje. ¿Para qué te vas a quedar en tu habitación trabajando en mejorar tu arte si puedes estar por ahí follando? Muéstrame a artistas realmente grandes y te garantizo que por alguna razón no fueron populares en el instituto, así que en vez de andar de fiesta se quedaron encerrados en su dormitorio practicando su arte”.

Dee Snider, el cantante de Twisted Sister, de su libro autobiográfico “Shut Up and Give Me the Mic” (o sea, “Cállate y pásame el micrófono”). Voy solo por la mitad, pero de momento es el libro de este tipo que más me ha gustado. Sí, casi más que el “Los trapos sucios” de Mötley Crüe. Aunque en realidad no tiene mucho que ver con él, pese a que en los 80 en España a los metaleros aficionados al “Glam Metal” nos gustaran los dos grupos por igual. Para empezar, Dee Snider nunca se ha drogado ni ha bebido, con lo que en su historia no hay heroína, ni sobredosis… ¡ni groupies! Snider se casó muy jovencito y 30 años después sigue con su mujer, a la que parece que se ha mantenido fiel todo ese tiempo (me resulta un poco increíble, pero…).  Lo importante es que Snider, al que con bastante razón Lemmy Kilmister de Motörhead calificó como “uno de los tres o cuatro mejores frontmen de todos los tiempos”, tiene mucha gracia contando la historia de su vida. Además, es probable que el suyo sea la primera autobiografía de rockero ochentero escrita realmente por su supuesto autor y no por un “negro literario”.  La cuestión es que el libro es divertidísimo y yo me estoy carcajeando con él cada dos por tres. Otra cosa interesante que tiene, aparte de las risas, es que es un relato bastante descarnado de los tejemanejes de la industria de la música en aquella época en la que un éxito podía hacerte multimillonario. Twisted Sister las pasaron putas durante ocho años hasta que consiguieron un contrato discográfico, tardaron otros cuantos años en tener un éxito, y, tras vender millones de discos con singles como “I Wanna Rock”, acabaron arruinados. En fin, que si os interesan estas cosas, merece la pena. La lástima es que de momento solo lo podéis leer en inglés porque no está editado aún en España (y vete a saber si lo estará).