24.9.13

La exposición en Alien



“Nunca me ha gustado apiñar un montón de información supuestamente «necesaria» en un espacio limitado, especialmente al principio de una película. En el caso de Alien, la exposición torpe con la que tenía que lidiar tenía que ver con la misión de la nave espacial. No quería que la nave fuera la típica nave militar o pseudo militar, como en Star Trek; ya que le resultaría demasiado familiar al público y les permitiría descartar la película pensando que «solo era otra de ciencia ficción». Para impactar a los espectadores haciéndoles creer en la realidad de lo que pasaba, quería mostrarles algo que no hubieran visto antes: un futuro usado.  (…) Así que decidí que los tipos serían mineros que habían comprado una nave de segunda mano y que habían viajado al centro de la galaxia para buscar minerales extraños. Pero cuando comencé a escribir, no pude encontrar la forma de que pareciera natural al explicárselo al público. Solo me salía poner a los personajes hablando de la minería, y todas las veces salía torpe: «Bueno, estamos volviendo de trabajar en los asteroides. ¿No te alegras de que hayamos comprado nuestra propia nave para que no tengamos que repartir los beneficios?». Ugh. La gente real no dice cosas así; no estamos constantemente «recordándonos» unos a otros quienes somos y el contexto de lo que estamos haciendo. Y ese era mi problema. Los personajes no estaban diciéndose esto unos a otros. Se lo estaban diciendo al público, y sonaba falso, porque lo era.
Después de darle vueltas a este asunto durante demasiado tiempo, empecé a preguntarme si es que el público tenía que saber algo de todo esto. ¿Te has dado cuenta de que cuando llegas tarde a ver una película, es raro que te cueste entender lo que está pasando? (…) Así que decidí que Alien «llegaría tarde». Si parte de mi exposición no parecía natural o parecía forzada en la presentación, entonces quería decir que no era esencial para la narrativa. Si no sonaba natural al decirlo, entonces el público no necesitaba conocerlo. ¿A quién le importaba si la tripulación eran mineros, o Marines, o recolectores de guisantes intergalácticos? Esta película no iba de la minería; iba sobre gente en una nave espacial combatiendo un alien, así que eso era todo lo que el público necesitaba saber”.

Dan O´Bannon, de su libro Dan O´Bannon’s Guide to Screenplay Structure.  

Como su título indica, Dan O´Bannon escribió este libro para explicar su método de escritura. Sin embargo, a mí me parece que el método en cuestión es solo un refrito de teorías anteriores y que aporta poca cosa. Aún así, merece la pena leer el libro para disfrutar con sus análisis de películas y obras de teatro, de sus ácidas reflexiones sobre el papel que juega el guionista en la industria del cine y también con la certera síntesis que hace de las teorías sobre guión más populares, explicando muy claramente además cuáles son sus virtudes y sus limitaciones. Durante los próximos días iré traduciendo algunos párrafos más que me han llamado especialmente la atención.

Por cierto, O´Bannon habla de su primer borrador para Alien (basado en una historia coescrita con Ronald Shusett), no del guión que se rodó, que fue retocado por Walter Hill y David Giler, y en el que sí que se explica algo más sobre a qué se dedica el Nostromo. 

Ah, al traducir estos párrafos, se me ha ocurrido que en realidad sí que había una manera de introducir de forma “natural” la información sobre "la misión": convertirla en la base de un conflicto. Pongamos que por Ej. los tripulantes de la nave hubieran tenido que pedir un préstamo para comprarla, y que no estuvieran seguros de que lo conseguido excavando en los asteroides les fuera a permitir tener beneficios una vez pagado el préstamo. Si cada uno de los tripulantes tuviera un punto de vista distinto sobre qué hacer al respecto y discutieran, la discusión serviría para meter esa información de forma “natural”. De hecho, es una estrategia que se usa en muchos guiones.